Excursiones desde Bucarest

Sinaia

La pequeña ciudad de Sinaia se encuentra a unos 130 kilómetros, unas 2 horas de viaje desde Bucarest. Su atracción más conocida es el Castillo Peles cerca de la ciudad que dejó construir como casa de verano el rey Carlos I de Rumanía. Cuenta con una torre muy alta de más de 60 metros.

El Castillo Peles no es el único que se puede ver desde la ciudad de Sinaia. El otro, justo al lado, llamado el Castillo de Pelisor es más pequeño que su hermano grande. Se encuentra en un ambiente de pura naturaleza y de montañas.

Cantacuzino

No lejos de la ciudad de Sinaia, a unas 2 horas de viaje desde Bucarest se encuentra otro precioso castillo – el castillo de Cantacuzino. Construido en el siglo XX en un gran parque y puesto en un entorno de lagos, cuevas, fuentes y cascadas. Cuenta con un restaurante, con una terraza y preciosas vistas. Por dentro se pueden ver escaleras de mármol, el salón de honor, construcciones de interior hechas de madera, entre otros.

La playa de Mamaia

A unas 2 horas y media en coche, al este de Bucarest se encuentra la Playa de Mamaia, para todos aquellos a los que les encanta el mar y el sol. Se encuentra cerca de la ciudad de Constanza. Si quieres descansar en una playa y te apetece hacer todas las actividades típicas de un contexto de playa tipo buceo… este es tu sitio. También cuenta con un parque acuático con piscinas, toboganes y otras atracciones.

Brasov

La ciudad está situada al Sureste de la región de Transilvania, a unas 2 horas y media de Bucarest. Con unos 250.000 habitantes es una ciudad turísticamente atractiva no sólo para los rumanos.  El casco histórico de Brasov es lo que atrae a todos los turistas que vienen aquí a echar un vistazo. Conocida también como la ciudad más bonita de Transilvania ofrece muchos edificios de estilo barroco, gótico y renacentista. Justo aquí, en esta ciudad, se encuentra la calle más estrecha de Europa, la llamada Strada Sforii.

El Castillo de Drácula – Castillo de Bran

Hay que viajar casi 3 horas desde la capital para verlo, pero simplemente vale la pena su visita. También forma parte de Transilvania y está situada cerca de la ciudad de Brasov.  Es una atracción turística muy famosa en Rumanía por su relación con Drácula. Aunque el castillo de Bran no es el verdadero castillo de Drácula, a diario acuden turistas a borbotones para observar el lugar. Se encuentra sobre una roca. Para acceder a su interior hay que subir por unas escaleras bastante estrechas.