BIELORRUSIA

Para viajar a este sin duda desconocido país de Europa, cabría plantearse muchísimas preguntas. En primer lugar, y en especial las personas de otros continentes apenas saben dónde está nuestra Rusia blanca, que es lo que significa en realidad su nombre, el nombre de Bielorrusia.

Conocida más por este último, también conocemos este país blanco como la nieve como Belarús. Este país es sin duda uno de los grandes enigmas que aún preserva la Europa más oriental.

¿Qué sabemos de Bielorrusia? Se trata de un país que guarda grandes talismanes, en cierto modo distintos a los de otras partes de Europa, a lo largo y ancho de todo el país.

Sin embargo, el caso Bielorrusia es único: único en su especie porque se caracteriza principalmente por ser un «museo viviente» de la antigua guerra fría así como de la época de la Unión Soviética.

En efecto, la ciudad Minsk, su capital, quedaría destruida durante la Segunda Guerra Mundial sólo para ser reconstruida de lleno después, en los años 50 y 60 del siglo XX.

Hoy, caminando por sus grandes avenidas, y viendo edificios puros soviéticos, a través de sus teatros, y cafeterías vemos cómo en este país aún se habla de la política a escondidas y se mantiene vivo el espíritu de la URSS, siendo un caso único en el mundo de hoy.

Tal vez sea debido a su hermetismo, al poco acceso que han tenido los turistas a este lugar de Europa, en Bielorrusia - por cierto - se pueden sentir orgullosos de hablar su propia lengua, el bielorruso.

La capital de Bielorrusia: Minsk

Como hemos mencionado anteriormente, la ciudad fue prácticamente destruida a lo largo de la segunda contienda europea, es decir, de la Segunda Guerra Mundial. Es por eso que en la actualidad vamos a ver escasos edificios históricos, si bien aún han quedado en pie algunos como, por ejemplo, la catedral del Espíritu Santo.

Por otra parte, los monumentos históricos relacionados con la URSS, el comunismo y en general la Unión Soviética y la Guerra Fría, los podemos ver plenamente puesto que estos fueron construidos después de su gran destrucción.

Aunque también podemos ver algo más moderno como, por ejemplo, si nos vamos a la Biblioteca Nacional en Minsk, y vemos cómo esta es un futurista edificio - extremadamente moderno para la época - que se ha construido en el año 2006.

Con sus luces azules y blancas, nos hace pensar que el estilo de Bielorrusia de verdad es distinto al del resto de Europa, y es que no es para menos, debido a la gran influencia que ha tenido la Gran Madre Rusia, su anterior patria y principal influencia, aquí.

Por otra parte podemos ver otros lugares, entre ellos museos como el Museo de la Gran Guerra Patria, en el que directamente se exponen - sin demasiados filtros, eso si - cómo sucedió la Segunda Guerra Mundial en Bielorrusia. Aquí podremos aprender cómo funcionaba el movimiento de resistencia de Bielorrusia contra los nazis.

Aunque si nos gusta más el arte y la cultura antigua, en el Museo Nacional de Escultura podremos ver desde los comienzos y albores de la historia hasta otros vestigios arqueológicos pasando por heraldica tradicional o trajes típicos.

Pero sin duda la principal plaza de Minsk, la Plaza de la Victoria, merece una visita y puede que sea, desde todo punto de vista, el lugar desde el que partimos para comenzar nuestra visita.

Aquí, como es de esperar para una plaza principal, se realizan todos los eventos importantes, desde conciertos hasta todo tipo de eventos públicos.

Un lugar que fue construido en 1954 y al que acude muchísima gente, y que a su vez se haría en honor al ejército soviético y a toda la resistencia que participó contra la Alemania nazi en este capítulo de la trágica historia europea del siglo pasado.

Otras ciudades en Bielorrusia

Sí decimos que Minsk es la capital, debemos mencionar que poblacionalmente lo es con diferencia, puesto que consta de 1.800.000 habitantes. Por supuesto, existen otras ciudades también grandes, entre las que destacan Gómel o Maguilov.

No obstante lo que sin embargo recomendamos es, sin salir mucho de Minsk, realizar diferentes excursiones desde esta capital metropolitana. Por ejemplo, ya que el turismo en este país está muy marcado por la Segunda Guerra Mundial, no debemos perdernos la ciudad de Khatyn, dónde tuvo lugar una de las grandes masacres de esta guerra.Este lugar se encuentra a unos 150 km. de la capital.

Por otra parte, está Mir con su castillo, que es Patrimonio de la Humanidad desde hace muy poquito tiempo pero cuyo mencionado castillo fue construido ya en el siglo XV.

Y existen otras ciudades como Polatsk, también Patrimonio de la Humanidad, que es una de las ciudades más antiguas de Bielorrusia y que consta también de un castillo.

Relaciones internacionales de Bielorrusia

Si bien con otros países europeos, y no son pocos, normalmente dedicamos este apartado a sus relaciones dentro de la Unión Europea, el caso de Bielorrusia es bien distinto.

En efecto, se trata de un país que tiene amplia influencia rusa, y que sin embargo, pese a que mantiene tratados de colaboración comercial con diversos países de la Unión Europea, es Rusia su principal influencia.

Todo lo que importa a Rusia, ya sea China o los países de la antigua esfera soviética (por ejemplo, Letonia, Lituania y Estonia), es preocupación también para Minsk. No obstante, Belarús también forma parte de las Naciones Unidas, y de otras entidades supranacionales como la Comunidad Económica Euroasiática.

Clima en Bielorrusia

Bielorrusia o la Rusia blanca, como era de esperar, tiene veranos bastante frescos e inviernos duros. Es un clima continental en el que el frío es muy característico. Aunque es un país que no tiene salida al mar, tiene cierta humedad puesto que no es tan lejano al océano.

Así es como cerca del mar Báltico, que está a tan sólo 250 km, en este país lo que más se ve son las temperaturas templadas o incluso bajas.Y ocurre que también llueve incluso de forma excesiva en algunas ocasiones y épocas del año, dependiendo de la región.

Pero se trata sin duda de un lugar estupendo para pasar las vacaciones de verano, si vienes de un país caluroso, puesto que hablamos de temperaturas medias de dice 18ºC en el mes de julio. Todo un lujo para los que no se quieren asar de calor.

Cultura en Bielorrusia

Si bien Bielorrusia no tiene demasiados lugares que formen parte del llamado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, si tiene como todo país su propia idiosincrasia, muy influenciada por Rusia, y su cultura.

Así, vemos cómo la literatura en las últimas décadas ha sufrido una gran renovación a través de su novela, como por ejemplo ocurre con las novelas de U. Karatkievich o V. Bykaŭ.

Como dato curioso cabe decir que el primer libro que fue traducido completamente al bielorruso fue la Biblia, en el siglo XVI, y su traducción fue obra de F. Skaryna.

En cuanto a la música, como en otros países y especialmente en aquellos de la antigua URSS, el gobierno trata de limitar la entrada de música extranjera. Y las razones pueden ser claras aunque no siempre se entiendan.

Se trata de preservar la propia forma de ser del país sin permitir que, debido al fenómeno de la globalización, resulta la importación y exportación de la cultura en una especie de cultura universal en la cual ninguna región se diferencia de la otra. Es decir, lo importante es no perder su carácter ni su idiosincrasia.

Religión en Bielorrusia

Bielorrusia ha sido siempre, en cuanto a religión, cristiana. En estas áreas septentrionales de Europa, coexisten una mayoría ortodoxa con el catolicismo y algunas bases del protestantismo.

La mayoría como decimos son ortodoxos, siendo la minoría católica bastante pequeña. Además en este lugar había bastante población judía antes de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy debido a lo que ocurrió en el holocausto nazi, tan sólo un 1% de la población tiene estas raíces. Lo importante que hay que saber es que Bielorrusia en realidad no tiene religión oficial, aunque se permite la libertad de culto siempre y cuando no perjudiquen el bien del Estado ni el de la sociedad.

Gastronomía de Bielorrusia

Como podréis comprender en Bielorrusia hace falta, debido al clima que es más bien fresco, una dieta alta en calorías. Así, esta función se realiza en este país a través de carne como la de cerdo, o mediante panes y verduras.

Como ocurre en otros países aunque no compartan demasiada relación cultural, aquí en contraposición a lo que muchos recomiendan el desayuno es más bien ligero, haciendo la comida y la cena más fuertes.

Eso es bastante curioso, y tal vez sea debido a los duros trabajos y temperaturas a las que se expone la población, lo que hace que tienen que comer más fuerte que en el desayuno para aguantar el frío y el esfuerzo.

Por supuesto, estando tan cerquita de Rusia no podíamos olvidar mencionar el vodka, aunque también tienen sus propias bebidas como Kvas.

Consejos útiles para viajar a Bielorrusia

  • Para viajar a Bielorrusia no hay que olvidar, por supuesto, el sentido común. Ten siempre en cuenta que lo que en tu país puede estar permitido, aquí puede que se vea mal. Por tanto «donde fueres haz lo que vieres».

  • Al no pertenecer a la Unión Europea, no olvides llevar tu propio seguro médico para prevenir problemas. Aquí la tarjeta sanitaria europea, en caso de que seas ciudadano de un país miembro de la Unión Europea, no vale.

  • Aunque es un país muy tranquilo, avisa siempre a la Embajada de tu país de que vas allí. De ese modo, te registrarán en la matrícula de viajeros de la Embajada. Consulta también qué tipo de visado o de pasaporte necesitas para llegar allí.

  • Siempre ten presente que Bielorrusia no es el país turístico por excelencia, luego se precavido a la hora de mostrar objetos de valor, de dinero o simplemente de demostrar a todos que eres turista.

  • La corriente eléctrica es de 220 V