Los 10 platos más típicos de Europa - Viajes Por Europa
Los 10 platos más típicos de Europa

Los 10 platos más típicos de Europa

¿Eres de aquellos a los que les apasiona conocer un país a través de sus sabores más típicos? Has llegado al post indicado.

En el artículo de hoy, te proponemos un recorrido por los 10 platos más típicos de El Viejo Continente, aquellos que sí o sí tendrás que degustar cuando visites países como Portugal, España, Alemania, Bélgica o Grecia. Todo un viaje de sabores en los que disfrutar con los cinco sentidos para descubrir la inmensa riqueza gastronómica de Europa.

Pizza

Y de un plato de arroz con una receta bien definida y que deja poco margen a la improvisación, a un plato de múltiples variantes, a cada cual más deliciosa.

Hablamos de la pizza, un plato de sabor italiano a base de harina con levaduras y cocinado en un buen horno de leña. Desde la pizza margarita, una de las recetas más famosas y tradicionales, cuyo origen se lo adjudican los napolitanos, hasta la pizza calzone, la versión cerrada de la pizza, existe una infinidad de recetas.

Su versatilidad es una de las razones por las que la pizza ha conquistado a todo aquel que la ha probado. Clásicas, vegetarianas, veganas… sea cual sea tu alimentación, hay una pizza deliciosa para ti.

Paella

Este plato es el mejor abanderado gastronómico de nuestro país. Mundialmente conocida, la paella ha traspasado nuestras fronteras para convertirse en uno de los platos más reconocidos y apreciados por los paladares de todo el mundo.

Originaria de Valencia, a día de hoy puedes encontrar un plato de paella en, prácticamente, cualquier rincón de España. Sin embargo, si hablamos de la auténtica paella valenciana, nada de pimientos, guisantes o cebolla si no queremos que algún valenciano sufra un ataque al corazón.

La auténtica paella valenciana se compone de diez ingredientes. Así lo estipuló la Denominación de Origen, creada en 2011, por la Consellería de Agricultura de la Comunidad de Valencia. Los ingredientes son: pollo, conejo, bajoqueta, garrofó, tomate, azafrán, agua, aceite, sal y, por supuesto, arroz.

A partir de aquí, cualquier otra receta elaborada con otros ingredientes no podría considerarse paella sino “arroz con cosas”, al menos delante de un valenciano. Y es que, es tal la seña de identidad de este plato para la ciudad de Valencia que deberás andarte con mucho ojo en tu visita a la ciudad.

Si quieres probar una auténtica paella valenciana y entender la devoción que los valencianos profesan a este plato tradicional centenario, tenemos la mejor recomendación. Entra en restaurantepalacefesol.es y descubre el restaurante que hace la mejor paella de Valencia.

Gyros

Viajamos hasta Grecia para descubrir la versión griega del kebab turco: el gyros, la comida rápida más popular de los griegos.

Gyros significa “redondo” o “bucle”, haciendo referencia a su forma. Al parecer, los griegos que regresaron de Anatolia se inspiraron en el kebab turco para hacer su propia versión a la griega, dotándola de ingredientes locales.

La carne, que bien puede ser de cerdo o de ternera, tiene un sabroso toque picante que se integra a la perfección con los tomates frescos y la cebolla. El toque más personal lo aporta el yogur griego, dando lugar a un auténtico manjar.

Fish and Chips

Y de un plato de carne a otro de pescado. Aterrizamos en Inglaterra para conocer su clásico e infalible fish and chips, un plato que se sirvió por primera vez en el año 1860 pero no sería hasta la Segunda Guerra Mundial cuando se popularizó enormemente.

Este plato a base de pescado y patatas es de lo más sabroso. El pescado que normalmente se sirve es bacalao empanado y se acompaña de patatas fritas. Además, puede acompañarse de salsas como mayonesa, tártara o curry. Económico, sencillo y delicioso.

Goulash

Plato típico de Hungría, es también muy apreciado en sus países vecinos. Elaborado a base de carnes, cebollas y pimentón, es ideal para combatir las bajas temperaturas de los meses más fríos.

El secreto del exquisito sabor del Goulash es el tiempo de cocción del plato: entre dos horas y dos horas y media, lo que hace que la carne de vacuno se deshaga en la boca. Si se acompaña de patatas y se utiliza pimentón ahumado… ¡se disfruta el doble!

Crêpes

Aunque, si tenemos que señalar un plato tan sencillo como delicioso, hablamos sin duda de las crêpes francesas.

Estas delgadas tortitas hechas fundamentalmente de harina, trigo, huevos, aceite, sal, leche y azúcar, se llevan disfrutando en Francia desde la Edad Media.  Por lo general, se rellenan con ingredientes dulces, como crema de avellanas, chocolate o mermeladas. Son ideales para el desayuno o de postre.

Si las crêpes te han conquistado, espera a conocer su versión “salada”: las galettes. Plato típico de la Bretaña Francesa, las galettes son en esencia lo mismo que las crêpes, aunque con un ingrediente diferenciador: harina de sarraceno. El relleno es otra de sus diferencias. Las galettes se disfrutan con ingredientes salados de lo más variados.

Bacalhau à Brás

El plato típico de Portugal no podía estar hecho de otro alimento que no fuera pescado. El bacalao es el protagonista de esta típica receta de la cocina lusa, que se sirve desmenuzado y acompañado de otros ingredientes como cebolla, ajo, papas fritas finas y huevos revueltos

Los portugueses dicen que hay 365 formas de preparar bacalhau, una para cada día del año. Entre las más sabrosas se encuentra Bacalhau à Gomes de Sá, una cazuela de bacalao, papas, huevos, aceitunas, aceite de oliva y cebolla de Porto.

Chucrut

El chucrut es uno de los platos más típicos de Alemania. Este fermentado a base de hoja de col y sal cuenta con unos orígenes muy remotos.

De sabor ácido e intenso, como no podía ser de otra manera, el chucrut se acompaña de codillos, salchichas o jamones o, incluso, con pescados como el arenque, algo muy frecuente en Alemania.

Moules et frites

Aunque también cuenta con mucha tradición en el norte de Francia, es en Bélgica donde este plato a base de mejillones y patatas fritas ha alcanzado el estatus de plato típico por antonomasia.

La receta de este plato se mantiene prácticamente intacta desde el siglo XV y es de lo más sencilla. Tan solo necesitarás sal, pimienta, apio y perejil como base. Añade los moules y acompaña con patatas. ¡A disfrutar!

Schnitzel

Terminamos nuestro recorrido gastronómico en Austria de la mano del rico Schnitzel, un plato a base de carne de ternera empanada cortada en filetes muy finos.

Aunque, si nos ponemos rigurosos, el nombre exacto del plato es Wiener Schnitzel, es decir, “filete vienés”.  La ciudad de Viena parece ser la cuna de este plato, aunque todavía a día de hoy hay cierta controversia en torno al origen del Schnitzel.

Sea como fuere, si viajas a Austria no puedes perderte este plato nacional lleno de sabor y deliciosamente crunchy.

Compartir