Reikiavik es una de esas ciudades que sorprenden desde el primer minuto. Pequeña, colorida, creativa y rodeada de una naturaleza volcánica difícil de igualar, es la puerta de entrada perfecta a la isla del hielo y el fuego. Si estás planeando visitar la capital islandesa, aquí tienes todo lo que necesitas saber antes de salir.
Reikiavik en Islandia, datos básicos
Reikiavik es la capital de Islandia y la ciudad más grande del país. Está situada en el suroeste de la isla, junto a la bahía de Faxaflói, y es la capital de un estado soberano situada más al norte del planeta. Su nombre significa “bahía de humo”, un guiño al vapor que salía de las aguas termales y que sorprendió a los primeros colonos vikingos, a los que se atribuye la fundación de la ciudad hacia el año 874.
En la ciudad viven unas 140.000 personas, y en toda el área metropolitana ronda las 240.000, lo que supone cerca de dos tercios de la población total de Islandia. A pesar de su tamaño reducido, Reikiavik ofrece una escena cultural muy activa, con museos, festivales de música, galerías de arte, buena gastronomía y una vida nocturna sorprendente.
El idioma oficial es el islandés, pero casi todo el mundo habla inglés con fluidez, así que moverse por la ciudad es muy sencillo. La moneda es la corona islandesa (ISK), aunque se paga con tarjeta prácticamente en todas partes, incluso en los puestos más pequeños.
El tiempo en Reikiavik a lo largo del año
Una de las dudas más habituales es cómo es el tiempo en Reikiavik. Gracias a la influencia de la corriente del Golfo, el clima es más suave de lo que se podría pensar por su latitud, pero también muy cambiante. Los islandeses bromean con que, si no te gusta el tiempo, solo hay que esperar cinco minutos.
Verano (junio a agosto). Las temperaturas oscilan entre los 10 y los 15 grados, con días largos y mucha luz. En junio se disfruta del sol de medianoche, con luz casi las 24 horas, ideal para aprovechar las excursiones.
Otoño (septiembre a noviembre). Las temperaturas bajan de forma progresiva y aumentan la lluvia y el viento. A partir de septiembre empiezan a ser posibles las auroras boreales.
Invierno (diciembre a marzo). Las temperaturas rondan los 0 grados, con mínimas de unos 3 o 4 grados bajo cero en las noches más frías. Los días son muy cortos, con apenas cuatro o cinco horas de luz en pleno diciembre, pero es la mejor época para ver auroras boreales.
Primavera (abril y mayo). Los días se alargan con rapidez y las temperaturas suben poco a poco. Es una buena época para quienes buscan menos turistas y precios algo más bajos.
Mi recomendación para el equipaje es sencilla. Viste por capas, lleva un buen cortavientos impermeable y calzado resistente al agua, incluso en verano. Un gorro y unos guantes tampoco sobran fuera de los meses más cálidos.
Qué ver en Reikiavik. Los imprescindibles
Si te preguntas qué ver en Reikiavik, la buena noticia es que casi todo está concentrado en un centro compacto que se recorre a pie. Estos son los lugares que no deberías perderte.
Hallgrímskirkja
El símbolo de la ciudad. Esta iglesia luterana, inspirada en las columnas de basalto que tanto abundan en Islandia, mide 74,5 metros de altura y es visible desde casi cualquier punto. Merece la pena subir a la torre, ya que ofrece las mejores vistas panorámicas de Reikiavik, con sus tejados de colores y las montañas al fondo.
Harpa
Junto al puerto se alza este auditorio y centro de conferencias inaugurado en 2011. Su fachada de cristal, formada por paneles que reflejan la luz de forma cambiante, es una obra maestra de la arquitectura contemporánea. Puedes entrar gratis a recorrer el vestíbulo o asistir a un concierto de la Orquesta Sinfónica de Islandia.
Sun Voyager (Sólfar)
La escultura de acero con forma de barco vikingo, situada frente al mar, es una de las fotos más populares de la ciudad. Es especialmente bonita al atardecer o con la luz de medianoche en verano.
Calle Laugavegur y el centro histórico
Laugavegur es la principal calle comercial y de ocio de Reikiavik. Aquí encontrarás tiendas de diseño, cafeterías, restaurantes y bares. Muy cerca, la calle Skólavörðustígur, con su famoso camino arcoíris, es perfecta para pasear y tomar fotos.
Perlan
Esta cúpula de cristal sobre depósitos de agua caliente alberga un museo dedicado a la naturaleza islandesa. Su gran atractivo es una cueva de hielo artificial que se recorre por dentro, además de una plataforma panorámica con vistas de 360 grados.
Piscinas geotérmicas
Bañarse en una piscina termal es una de las costumbres más arraigadas en la cultura local. Laugardalslaug es la más grande de la ciudad y una excelente opción para vivir la experiencia como un islandés. Si buscas algo más relajante y con vistas al océano, Sky Lagoon es una alternativa muy popular.
Museos y cultura
Entre los más recomendables están el Museo Nacional de Islandia, que repasa la historia del país desde la época vikinga, el museo Saga y el Museo de Arte de Reikiavik. Para los amantes de la historia reciente, el Museo de la Paz Imagine y la casa Höfði, donde se reunieron Reagan y Gorbachov en 1986, son paradas interesantes.
Excursiones cerca de Reikiavik
Parte del encanto de Reikiavik en Islandia es que funciona como base ideal para descubrir el resto del país.
El Círculo Dorado es la excursión más popular. Incluye el Parque Nacional de Þingvellir, la zona geotérmica de Geysir y la impresionante cascada de Gullfoss, y se hace en un día.
La Laguna Azul se encuentra a unos 50 kilómetros y es uno de los baños termales más conocidos del mundo. Conviene reservar con antelación, sobre todo en temporada alta.
La observación de ballenas sale desde el puerto viejo de Reikiavik y es posible durante buena parte del año. Con suerte verás ballenas jorobadas, delfines y marsopas.
La caza de auroras boreales se organiza en tours nocturnos desde septiembre hasta abril, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Cuándo viajar a Reikiavik
La mejor época depende de lo que busques. De junio a agosto tendrás el clima más agradable y luz casi continua, aunque también habrá más turistas y precios más altos. De octubre a marzo es ideal para ver auroras boreales y disfrutar de un ambiente más acogedor, con la contrapartida de los días cortos y el frío. Los meses de primavera y principios de otoño ofrecen un buen equilibrio entre precio, clima y tranquilidad.
Cómo llegar y moverse por la ciudad
Desde España hay vuelos directos a Islandia en determinadas temporadas, y también opciones con escala. Todos los vuelos internacionales aterrizan en el aeropuerto de Keflavik, a unos 50 kilómetros de la capital, y el trayecto en autobús o transfer dura aproximadamente 45 minutos.
Una vez en la ciudad, el centro se recorre perfectamente a pie. Para las excursiones, puedes alquilar un coche, que da mucha libertad, o apuntarte a tours organizados si prefieres no conducir en condiciones meteorológicas cambiantes.
Consejos prácticos para tu viaje
- El agua del grifo es excelente y gratuita, así que no hace falta comprar agua embotellada.
- Islandia es un destino caro, por lo que conviene reservar alojamiento con antelación y valorar los supermercados para ahorrar en comidas.
- Prueba la gastronomía local, como el pescado fresco, la sopa de cordero y los famosos perritos calientes islandeses.
- Respeta siempre las señales de seguridad en la naturaleza, ya que el clima y el terreno pueden ser impredecibles.
Reikiavik es mucho más que un punto de partida para recorrer Islandia. Es una ciudad con personalidad propia, con arquitectura singular, cultura vibrante y una conexión constante con la naturaleza.



